Para entender qué es la prediabetes hagamos una breve definición de lo que es la DIABETES MELLITUS TIPO 2. Es una enfermedad metabólica producida por un conjunto de factores ambientales y que además presenta una determinada predisposición genética en el individuo.

Es uno de los grandes problemas de salud pública a nivel mundial, sobretodo en los tiempos que corren. Se estima que la prevalencia en el mundo sea más de 400 millones de personas y como no podía ser de otra manera, con tendencia a aumentar en los próximos 10 años. 

La severidad e importancia de esta enfermedad no transmisible se debe a las diversas complicaciones a largo plazo de aquellos que la padecen: la nefropatía diabética, causa más común de insuficiencia renal crónica terminal; retinopatía diabética, segunda causa de ceguera en el mundo; neuropatía diabética que puede provocar úlceras, articulación de Charcot y ser causa de amputaciones en miembros inferiores. A ello se añade un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV), principal causa de morbilidad y mortalidad entre las personas diabéticas.

Todas ellas pueden llegar a ser las más graves consecuencias de un desorden crónico en el metabolismo de la glucosa, generándose hiperglucemia y alteración de la funcionalidad pancreática en la secreción de insulina. 

Sin entrar mucho en los detalles fisiopatólogicos, los principales síntomas de alerta más frecuentes son:

POLIURIA: aumento de la frecuencia en excreción de orina

POLIDIPSIA: ganas de beber y sed constante

FATIGA: cansancio y astenia durante el día

VISIÓN BORROSA

MALA CICATRIZACIÓN DE HERIDAS

HORMIGUEOS EN MANOS Y PIES

Para un diagnóstico claro de DM tipo2 se deben analizar los diferentes valores hemáticos:

  • HbA1c (hemoglobina glicosilada) ≥ 6,5 %
  • Glucemia basal en ayunas (por lo menos de 8h) ≥ 126 mg/dl
  • Glucemia a las 2 h de sobrecarga oral de glucosa ≥ 200 mg/dl.  Se realizan 2 determinaciones en días distintos
  • Glucemia casual (en momentos aleatorios del día, no necesariamente en ayunas) ≥ 200 mg/dl con los síntomas típicos mencionados

Pero ¿qué ocurre con aquellas personas que no presentan síntomas evidentes, tienen niveles de glucosa altos, pero no superan los valores de diagnóstico de DM tipo 2? Es lo que se definiría como PREDIABETES, en individuos que no son diabéticos pero con un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad que cualquier otra persona. 

 

¿Cómo determinar si existe realmente PREDIABETES?

Comprende dos condiciones en las que el metabolismo normal de la glucosa resulta levemente alterado: Glucemia basal alterada e Intolerancia a la glucosa. Si se presentan conjuntamente, la persona tendrá más probabilidad de desarrollar la enfermedad de Diabetes Mellitus tipo 2. 

  •  HbA1c (hemoglobina glicosilada) ≥ 6-6,4 %
  • Glucemia basal en ayunas (por lo menos de 8h) ≥ 110- 125 mg/dl  Glucemia basal alterada 
  • Glucemia a las 2 h de sobrecarga oral de glucosa ≥ 140- 199 mg/dl  Se realizan 2 determinaciones en días distintos.  Intolerancia a la glucosa 

Más allá de los valores de la analítica, que obviamente debe analizar un médico de atención primaria o endocrino, creo que es importante destacar la importancia que tiene todo esto a la hora de realizar un plan de prevención conjunto. Es decir, sabemos cuáles son los límites, sabemos que existe mayor posibilidad de que esas personas que se encuentran en esos límites se conviertan en diabéticos crónicos, sabemos cuales son las consecuencias que conlleva esta enfermedad, sabemos cual es el protocolo de tratamiento y recomendaciones para personas ya enfermas, pero antes de llegar a todo esto, ¿porqué no miramos un poquito hacia atrás?

La clave es empezar a tratar la diabetes mucho antes de que se presente. Existen diversos estudios que demuestran cómo algunas intervenciones en el estilo de vida de las personas en riesgo, pueden ayudar significativamente a prevenir esta enfermedad. (Malmo, Da Quing, DPS, MRFIT) 

Hay numerosas asociaciones y fundaciones para la Diabetes, a nivel nacional e internacional, en las que se insiste en la importancia de prevenir y que ponen en común los siguientes objetivos para la población:

  • Mantener un peso normal y saludable 
  • Controlar que el perímetro de cintura sea  <102 cm  en hombres y <88 cm en mujeres
  • Abandonar el hábito tabáquico
  • Abandonar el sedentarismo y practicar actividad física de forma regular
  • No automedicarse
  • Huir de pseudotratamientos y métodos de pérdida rápida de peso 
  • Acudir a un profesional sanitario cualificado que sepa dar pautas personalizadas en la alimentación de la persona. (No voy a exponer las recomendaciones dietéticas generales. Es importante que exista además una  atención individualizada por parte de un dietista-nutricionista.)
  • Si existen antecedentes familiares de Diabetes, realizar anualmente un chequeo médico y analítica con los valores antes mencionados
  • Tener un buen hábito de sueño

Existe un test, llamado test de FINDRISK, que se utiliza en varios países de la unión europea y tiene como objetivo determinar el riesgo de ser diabético en el futuro. Es una herramienta que está siendo utilizada para proyectos y campañas de prevención, pero de ningún modo sustituye el diagnóstico médico. En cualquier caso si alguien está interesado lo puede realizar en algunas de las pag web de asociaciones de Diabetes y comentar el resultado obtenido con su médico o dietista-nutricionista. Aquí dejo uno de la Fundación para la Diabetes. Test de FINDRISK

Por cierto, de nada sirve mantener a raya todos estos aspectos, sólo cuando hemos visto los signos de alarma, y luego volver a hábitos no saludables al poco tiempo. El éxito de que esto funcione, no es solamente modificar los hábitos de vida, sino llegar a mantenerlos a largo plazo. En mi opinión ahí viene lo diffícil, y es ahí donde existe el fracaso de todas las campañas de prevencón. Lamentablemente el resultado lo vemos en la prevalencia exponencial a nivel mundial de esta «enfermedad silenciosa». ¿Dónde estamos fallando? 

Está claro que frente a la genética poco podemos cambiar de momento, pero La Diabetes es una enfermedad con origen multifactorial y creo que deberíamos empezar a plantearnos tres aspectos:

  • Generar campañas y pautas generalizadas puede ayudar a muchos, aunque es la atención personalizada la que resultaría más práctica y eficaz a largo plazo
  • Abordar esta problemática conjuntamente, desde el punto de vista sanitario, en el que intervengan: médicos de atención primaria, endocrinos, dietistas-nutricionistas y psicólogos.
  • El entorno influye significativamente, en vez de responsabilizar tanto al individuo de sus malos hábitos ¿no sería también eficaz tomar medidas contra el ambiente obesogénico en el que vivimos?

Categorías: Salud

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