Desgraciadamente en el tema de la alimentación no andamos muy equilibrados, y es que por un lado nos sorprenden las datos de sobrepeso y obesidad, y de manera simultánea, la prevalencia de desnutrición crónica a nivel mundial sigue también en aumento. 

Las cifras son alarmantes: 821 millones de personas sufren desnutrición crónica y al mismo tiempo 1.9 billones de personas tienen exceso de peso (de las cuales 672 millones son obesas) State of Food Security and Nutrition in the World report:  http://www.fao.org/state-of-food-security-nutrition/en/

Esto es realmente paradójico, más de un tercio de la población se muere por enfermedades relacionadas con la obesidad, consecuencia de un descontrol en su dieta y de excesos en su alimentación, y en la cara opuesta de la moneda, está otra gran parte de la humanidad que se muere porque no tiene qué llevarse a la boca.

Hoy en día, muchos países en vías de desarrollo, conviven incluso con las dos realidades,desnutrición y obesidad, ambas definidas como estados de malnutrición.

Facts about Hunger. FAO, WDF 2018.

¿Qué es la malnutrición? 

“ Por malnutrición se entienden las carencias, los excesos o los desequilibrios de la ingesta de energía y/o nutrientes de una persona. El término malnutrición abarca dos grupos amplios de afecciones. Uno es la desnutrición, que comprende el retraso del crecimiento (estatura inferior a la que corresponde a la edad), la emaciación (peso inferior al que corresponde a la estatura), la insuficiencia ponderal (peso inferior al que corresponde a la edad) y las carencias o insuficiencias de micronutrientes (falta de vitaminas y minerales importantes). El otro es el del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles relacionadas con el régimen alimentario (cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, diabetes y cánceres).”  Def de la OMS

Sobre la prevención y medidas contra la obesidad puedes ver mi opinión en esta entrada del blog: PANORAMA OBESIDAD.

En cuanto a la desnutrición por la escasa accesibilidad a alimentos, podrían señalarse múltiples causas (guerras y conflictos, desastres naturales, pobreza, desigualdades sociales, educación, cultura). Lamentablemente, considero que estas causas sean más difíciles de tratar ya que su solución y prevención va a depender de muchos factores y del acuerdo común por parte de todos…  

Vivimos en un mundo de locos, se ha demostrado que se producen alimentos suficientes para alimentar a todo el planeta y sin embargo el hambre y la desnutrición siguen siendo un gran problema de la humanidad. Esto se traduce en que la gente se muere de hambre no porque no haya alimentos, sino porque no tiene acceso a los mismos. Es curioso como en muchos países en vías de desarrollo, con zonas rurales dónde se practica la agricultura, la gente no tenga acceso ni a lo que se cultiva en su propia tierra.

Naciones Unidas definió en 2016 los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) para el año 2030. El objetivo número 2 es el de poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fomentar la agricultura sostenible. 

En mi opinión sería interesante, además de plantear objetivos, ver cómo se desarrollan y estudiar si verdaderamente se consiguen o no, a medida que pasen los años, si es posible antes de llegar al 2030…

Este gran problema necesita una solución urgente, ya que sin esa solución no podrían llevarse a cabo el resto de objetivos (ODS) planteados por las Naciones Unidas. Es evidente que una buena alimentación es la base para el buen desarrollo humano y ello contribuye en la mejora de problemas de pobreza, empleo, educación y salud de la población.

Y a este punto te preguntarás… ¿que podría hacer yo para ayudar? Aunque parezca insignificante y a pesar de que creas que tu colaboración pueda influir poco en todo esto, puede que estés equivocado. Precisamente, gracias a pequeñas colaboraciones por parte de todos, se pueden llegar a hacer grandes cambios en el futuro. Está claro que gobiernos, organizaciones y sector privado pueden contribuir de manera más significativa, pero sin la participación y voluntad de cada uno de nosotros esto no va a ningún lado. Puede parecer que no, pero pequeñas acciones hacen la diferencia. Y con ello me refiero a lo siguiente:

  • Apoyar la agricultura local y de temporada. Con esto lo que estaremos haciendo será invertir en la economía local y desarrollo rural de la zona en cuestión.
  • Evitar el desperdicio de alimentos: comprar y consumir lo necesario, planificar las comidas, conservar los restos para otro día, comprar pocas cantidades y con más frecuencia alimentos perecederos (frutas y verduras). Se estima que un tercio de la producción alimentaria se pierde o es desechada. Este hecho es verdaderamente grave, y es que al desperdiciar alimentos estamos desechando al mismo tiempo todos los recursos naturales para producirlos.
  • Y un poco más de lo mismo. Mirar bien las etiquetas de los alimentos: No es lo mismo consumo preferente que fecha de caducidad.  El consumo preferente nos indica hasta cuando un alimento puede mantener su calidad organoléptica (sabor, textura,etc.) pero sigue siendo seguro si se ha conservado perfectamente. En cambio, la fecha de caducidad nos indicará hasta cuando un alimento es seguro. Por lo tanto, no tiremos a la basura alimentos donde se haya vencido solo de algunos días la fecha de consumo preferente.
  • Haz que tu dieta sea más sostenible. Para la producción de carne se requieren mucho más recursos naturales que para la producción de verduras o legumbres. Reduce el consumo de carne y como alternativa proteica…¡consume legumbres! Del mismo modo apuesta por una pesca sostenible. En comercios y restaurantes, consume pescado y marisco procedente de prácticas de pesca responsable, que evita métodos de pesca destructivos, como el arrastre, o fenómenos como la sobrepesca. (Más adelante haré una entrada sobre el consumo de pescado)

Infografía de Aitor Sánchez, Dietista-Nutricionista. Autor del blog Mi Dieta Cojea

  • No desperdiciar el agua e incluso intentar disminuir su consumo: tomar duchas cortas, cerrar el grifo cuando no se esté usando, optimizar uso lavadoras y lavavajillas, reutilizar el agua de lluvia para regar nuestras plantas, etc.
  • Cuidar el medioambiente. Es esencial proteger el planeta dónde vivimos, de este modo protegeremos nuestros recursos naturales: tierra, agua, animales y plantas.
  • Recicla e infórmate cómo desechar la basura correctamente.
  • Finalmente, como consumidor y como ciudadano puedes apoyar a empresas, gobiernos y organizaciones que apuesten por el desarrollo de agricultura sostenible y  creen políticas en las que se tomen medidas para garantizar alimentación accesible, suficiente y segura para todos.

más info en WFD 2018. FAO

 

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